lunes, 16 de abril de 2012

Comparación de Estados Unidos y Japón

  1. Introducción.

La comparación de las macroestructuras de dos países puede resultar muy útil a la hora de ver las diferencias de algunos aspectos concernientes a la situación económica, las tasas de paro, el nivel de avance tecnológico o el papel del Estado en la vida social, es decir, el nivel de intervencionismo que tiene en materias sociales. Los resultados pueden sernos de utilidad para ver en qué campos aventaja un país a otro, ya sea en desarrollo técnico, en infraestructuras o en políticas sociales; y de las conclusiones que extraigamos podremos discernir con cierta claridad los pros y los contras de cada sistema cultural, por así decirlo. 

He seleccionado dos países con una tradición e historia muy diferentes entre sí, pero que por circunstancias de la evolución y los cambios que se han ido produciendo a lo largo de los siglos, han confluido en diversos aspectos, como veremos un poco más adelante. El objetivo que persigo con esta comparación es ver en qué punto, en cuanto a valores y concepción de la vida en general se refiere, se encuentra hoy; cómo han tenido unos orígenes tan dispares y una evolución completamente distinta, pero aún así, hoy en día, ambos se parecen mucho en lo superficial (desarrollo tecnológico, económico y político), por lo que me interesa indagar un poco más en profundidad, valores morales, concepción del trabajo y del ocio, visión que cada uno tiene del otro y del resto del mundo, etc., para así ver como ya he dicho, cómo son esos dos países a día de hoy, en qué se parecen y en qué se diferencian.

El hecho que me ha llevado a elegir a Estados Unidos y Japón es principalmente el conocido carácter de ambas culturas, una, muy arraigada en el cambio, la revolución, las conquistas, con una población estresada por tantas guerras y cambios políticos y económicos, con una tradición religiosa que premiaba el espíritu emprendedor y que está en la base de las ideas capitalistas y meritocráticas, un país competitivo en definitiva; por otra parte, Japón, tradicionalmente conocido por sus gentes sosegadas, de actitud más pasiva y tranquila, con una religión que contemplaba la meditación, una cultura en definitiva que en el siglo XVI aventajaba en mucho a las potencias europeas que arribaron a sus costas por primera vez, tanto en disciplina, modales, higiene y conocimientos en general.

Con el tiempo, estos dos países han llegado a la era industrial y pronto se vieron sumergidos en el holocausto, donde fueron enemigos y Estados Unidos reafirmó su poder sobre la tierra devastando las ciudades niponas de Hiroshima y Nagasaki. Hoy en día ambos están en una situación pacífica y forman parte de la ONU, manteniendo relaciones comerciales y diplomáticas; ambos han alcanzado ya un nivel tecnológico e infraestructural digno de primeras potencias mundiales, pero… ¿qué piensa la gente de Japón y Estados Unidos? ¿Cuál es su visión del mundo? ¿Qué aspectos de la vida valoran más? ¿A qué prefieren dedicar su tiempo libre? En definitiva, ¿cómo son sus gentes más allá de la imagen generalizada que todos tenemos de estos dos países?
  1. Objetivos del análisis.

  1. Conocer la situación económica actual de ambos.
  2. Conocer la situación del empleo y las principales fuentes de ingresos de ambos países.
  3. Conocer la situación política de ambos, ver qué tipo de gobierno tienen y el grado de democratización que se da en cada uno.
  4. Ver qué opinión tienen sus habitantes sobre su sistema político y económico.
  5. Ver cómo valoran sus habitantes a la familia, la religión, el gobierno, el ejército, el trabajo y el tiempo de ocio.
  6. Lograr una idea básica de las principales diferencias y convergencias de las estructuras de ambos países.


  1. Metodología.


Para llevar a cabo este estudio emplearé una metodología comparativa o comparada, en la que mediante el análisis de diversos ítems seleccionados previamente veremos las diferencias de esos mismos ítems entre uno y otro país.
Para ello me serviré de estadísticas publicadas en distintos medios y estudios ya realizados, mediante el manejo de tablas y gráficas que visualicen de manera sencilla los datos expuestos.
Finalmente llevaré a cabo un comentario sobre los datos obtenidos y desarrollaré una conclusión final en la que revisaré los objetivos anteriormente planteados.


  1. Contexto sociohistórico.




            La historia de Japón está salpicada de multitud de acontecimientos que son causa de admiración y controversia, tales como los linajes de samuráis durante la época shogun, o su participación en la Segunda Guerra Mundial con sus pilotos camicaces (inspirados por los antiguos samuráis) y su entrada en el mundo actual como gran potencia económica y tecnológica.
            Inicialmente Japón recibió gran influencia de su vecino más cercano, China, de quien heredó numerosos aspectos de su cultura, y algunos tan distintivos como la escritura. Ya entrado el siglo XVI y con la llegada de los occidentales, Japón descubrió todo un abanico de posibilidades tecnológicas, sobre todo en cuanto a armamento y militarización se refiere. Con las nuevas batallas contra los europeos, las legendarias y temibles catanas samuráis no tenían nada que hacer frente a las armas de fuego. Durante 250 en el período de 1603 a 1853 el país estuvo totalmente aislado del resto del mundo debido a la política del shogunato Tokugawa, pero este, llamado el período Edo (la que luego sería la actual Tokio) fue un lapso pacífico, hasta la llegada de los estadounidenses al mando del Comodoro Mathew Perry, quien obligó a Japón a romper su aislamiento y firmar tratados comerciales y políticos, esto ocasionó que algunos samuráis se rebelaran contra los americanos y sus seguidores japoneses, aliándose para devolver al emperador su antiguo poder político. Finalmente en 1868 llega a su fin la era de los shogunes y comienza la era Meiji. A partir de aquí tiene lugar un brusco proceso de occidentalización, el país alcanza en muy poco tiempo el nivel tecnológico europeo y pronto comienza a expandir sus fronteras, teniendo enfrentamientos bélicos con rusos y chinos.
            Finalmente, tras los turbulentos períodos de las guerras mundiales, sobre todo de la segunda, Japón se ha recuperado económica y socialmente hasta la segunda mitad del siglo XX, pero a finales de siglo sufrió un envejecimiento de la población y un brusco descenso de la natalidad. Desde comienzos de este siglo ha llevado a cabo reformas políticas, sociales y económicas, y en 2009 tuvo lugar un hecho importante, llegó al poder un partido de centro-izquierda.
           


            Como la de casi todas las naciones modernas, la historia de los Estados Unidos no está exenta de episodios bélicos, así, con la ayuda de los franceses y tras ocho años de guerra consiguió su emancipación de la metrópoli británica en 1783.
            Desde los comienzos de su historia y hasta que se aboliera con el gobierno de Lincoln, la esclavitud persistió en Estados Unidos como el principal motor de la economía agrícola. Cuando Lincoln ganó las elecciones contra los Estados sureños, éstos se autoproclamaron independientes de la unión, pasándose a llamar Estados Confederados, y así comenzó el capítulo más oscuro de la historia de este país, la guerra civil, cuyas secuelas perduran aún hoy. En poco menos de cien años Estados Unidos se vio envuelto en más acontecimientos violentos, como la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría, por citar los más relevantes.
            Hace poco más de diez años el país sufrió en sus propias carnes las consecuencias del terrorismo internacional, el ataque a las torres gemelas supuso el comienzo de una nueva era, la era del terrorismo, y un nuevo tipo de lucha, la lucha antiterrorista a nivel internacional, que Estados Unidos inició con la invasión de Afganistán y en la que no ha escatimado medios.
            Actualmente gobierna el primer presidente negro, Barack Obama, que además ha sido el que más éxito ha tenido en las urnas, con promesas de cambio reales y afán de establecer y mejorar relaciones con el resto de países del mundo.
           
  1. Presentación e interpretación de los datos.
  1. Percepción del trabajo.
Según  una publicación de Index Mundi, Japón tiene un 15’7% de su población viviendo bajo el nivel de pobreza establecido por el mismo país. Cabe destacar que las definiciones de pobreza varían considerablemente entre las naciones, por ejemplo, las naciones ricas generalmente emplean normas más generosas de pobreza que las naciones pobres.
Estados Unidos por otra parte tendría un 12% de la población bajo los límites de pobreza.

Como podemos observar en la siguiente tabla, en ambos países el hecho de tener un empleo está bastante valorado, pero si nos fijamos detalladamente en las cifras de cada uno de ellos para cada una de las categorías de la variable importancia que se le da al trabajo en la vida, vemos claramente cómo el trabajo es sustancialmente más importante para los japoneses que para los norteamericanos.

Importancia que se da al trabajo en la vida
Total encuestados = 1.096 y 1.249
PAÍSES
Escala de medición
JAPÓN
EE.UU.
Muy importante
47’4%
32’2%
Bastante importante
37’5%
47’0%
Poco importante
9’9%
12’9%
Nada importante
1’5%
6’8%
No sabe/no contesta
3’7%
1’1%

Como sería de esperar teniendo en cuenta el resultado de la primera tabla, en este caso nos encontramos con que la mayoría de japoneses lo que busca en su primer trabajo es garantía de estabilidad ante la posibilidad de despido o paro, mientras un porcentaje mayor de estadounidenses se preocupa más de tener un sueldo sustancioso que no le haga preocuparse por su situación. De hecho, resulta interesante cómo para los americanos lo más importante es un buen sueldo y realizar un buen trabajo eficiente del que sentirse orgullosos, y en segundo plano estar a gusto con sus compañeros y la estabilidad; esto tiene bastante sentido si hacemos una breve revisión histórica, con la tradición liberal y ese espíritu meritocrático, la tradición protestante de superarse a sí mismo, de hacerlo por uno mismo y ser el mejor; no es de extrañar que valoren más un buen incentivo por un buen trabajo realizado. Y quizás por su historia de crisis y tradición agrícola, lo más importante para los japoneses sea la estabilidad en el empleo y estar a gusto y realizar un buen trabajo que les sea reconocido, lo cual favorece a su estabilidad en el puesto.
Como vemos todos los resultados tienen una explicación lógica que está encadenada con hechos históricos y situaciones ambientales en una coherencia lineal.

Total encuestados = 1.096 y 1.239
PAÍSES
Factores importantes al buscar empleo: Primera elección

JAPÓN
EE.UU.
Un buen sueldo
13’7%
37’5%
Estabilidad en el contrato de trabajo
35’9%
23’2%
Trabajar con gente de su gusto
26’0%
8’8%
Hacer un trabajo que le haga sentirse realizado
24’5%
30’5%


Ahora veremos unas gráficas que muestran cronológicamente el porcentaje del PIB que corresponde al sector servicios y al sector primario, para cada país; así tendremos una idea generalizada de la evolución económica y mercantil que han experimentado estos países y cómo afecta esto a su población, organización y estructuras, en definitiva.
            En primer lugar observaremos la evolución que han experimentado los sectores primario y terciario en Japón en el período 2002-2010, y comprobamos lo que es de esperar en un país industrializado, un descenso de la agricultura como fuente de ingresos, pero de manera más suavizada, y un incremento de los servicios de forma mucho más pronunciada, pero vemos cómo desde 2008 el sector servicios sufre una bajada del 1% en su contribución al PIB; lo cual podría deberse entre otros factores, a la actual crisis económica mundial.



            A continuación tenemos la misma evolución en Estados Unidos, donde el crecimiento de los servicios ha sido prácticamente el mismo, pero la recesión no fue tan brusca como en Japón, y en la agricultura, observamos que siempre se sitúa por debajo de Japón, esto significa que no es fuente de ingresos tan importante para el país como lo es en Japón, pero el dato importante aquí es que mientras que en Japón experimenta un leve descenso de contribución en el PIB desde 2002, en Estados Unidos sufre pequeños ciclos de altibajos, esto quizá pueda deberse a que como Estados Unidos tiene los sectores secundario y terciario muy desarrollados, su economía no tiene una dependencia tan grande del sector primario como Japón, uno de los principales productores de arroz y soja, junto con China; así estos ciclos pueden significar años prósperos en la agricultura donde los empresarios de este sector han aprovechado para multiplicar sus ventas, mientras que en años menos favorables, ya sea por el clima o por cualquier otro factor, la producción agrícola ha descendido, pero estos cambios no suponen gran cosa con respecto al total del PIB. Lo importante aquí en ambos casos es el hecho de que entre un 5% y un 6’5% del PIB proviene del sector servicios.


En el siguiente caso me ha parecido que puede ser de ayuda incluir la columna de los porcentajes acumulados para visualizar mejor las diferencias entre ambos países, por ejemplo tenemos que hay alrededor de un 20% más de japoneses que opinan que el trabajo es muy importante para la autorrealización de las capacidades personales. Al parecer esto no preocupa mucho a los estadounidenses, para ellos hay otras cuestiones más importantes para el desarrollo personal que el llevar a cabo un trabajo, entendido como empleo.

Es necesario trabajar para desarrollar a pleno las capacidades
% acumulado
% acumulado
Total encuestados = 1.096 y 1.249
PAÍSES
Escala de medición
JAPÓN
EE.UU.
JAPÓN
EE.UU.
Muy de acuerdo
14’1%
13’9%
14’1%
13’9%
De acuerdo
48’2%
29’8%
62’3%
43’7%
Ni de acuerdo ni desacuerdo
33’8%
27’5%
96’1%
71’2%
En desacuerdo
2’3%
22’6%
98’4%
93’8%
Muy en desacuerdo
0’1%
5’1%
98’5%
98’9%
No sabe/no contesta
1’6%
1’1%



La siguiente tabla quizás entra un poco en contradicción con la anterior pues aquí hay más americanos que opinan que el trabajo tiene prioridad sobre el tiempo de ocio personal, esto sí que se entiende bien teniendo en cuenta su cultura, siempre ha sido un país de grandes corporaciones, grandes empresas y bancos, de tiburones empresariales por así decirlo; y podemos enlazar esta tabla con la que hablaba sobre qué busca en un primer empleo, y los estadounidenses daban prioridad al sueldo y a realizar un buen trabajo, para ellos es más importante realizar un buen trabajo para conseguir la merecida recompensa, aunque ello signifique el sacrificio personal de disponer de menos tiempo libre.


El trabajo debería ser prioritario aunque esto signifique menos tiempo libre
Total encuestados = 1.096 y 1.249
PAÍSES
Escala de medición
JAPÓN
EE.UU.
Muy de acuerdo
2’6%
6’8%
De acuerdo
17’7%
25’0%
Ni de acuerdo ni desacuerdo
37’4%
25’4%
En desacuerdo
34’4%
29’9%
Muy en desacuerdo
6’6%
11’2%
No sabe/no contesta
1’4%
1’6%
           
Aquí podemos decir brevemente que el tiempo libre es a grandes rasgos, importante para ambas culturas, con pequeños matices diferenciales a favor de los japoneses en la categoría muy importante. En general, ambas culturas valoran el tiempo que les queda para hacer lo que les gusta en la vida. Sería interesante comparar estos resultados con los hábitos de ocio, de consumo y aficiones, pero la World values survey no contiene datos al respecto.

Importancia del tiempo libre en la vida
Total encuestados = 1.096 y 1.249
PAÍSES
Escala de medición
JAPÓN
EE.UU.
Muy importante
40’3%
37’3%
Bastante importante
49’8%
51’1%
Poco importante
6’6%
9’9%
Nada importante
0’5%
0’8%
No sabe/no contesta
2’7%
0’8%

           
  1. Percepción de la familia.

En el campo de la familia, en este primer caso no resulta interesante comentar la tabla, pues el resultado habla por sí mismo y era de esperar, la familia es muy importante para ambas culturas.

Importancia de la familia en la vida
Total encuestados = 1.096 y 1.249
PAÍSES
Escala de medición
JAPÓN
EE.UU.
Muy importante
91’3%
94’2%
Bastante importante
6’2%
4’9%
Poco importante
0’9%
0’5%
Nada importante
0’1%
No existe este ítem
No sabe/no contesta
1’5%
0’4%

            Por el contrario, la siguiente tabla sí que merece que nos detengamos a examinarla, pues la inmensa mayoría de japoneses piensan que los valores más importantes a transmitir en sus hijos son el sentido de la responsabilidad, el respeto hacia los demás, la determinación y la cualidad de ser ahorrativos, y en un quinto lugar, el altruismo; cuando vemos los valores que los americanos prefieren transmitir a sus hijos, vemos importantes diferencias, que a continuación explicaremos con factores históricos para comprender mejor; ellos prefieren enseñarles responsabilidad, trabajo duro, creencias religiosas y obediencia (no por orden de los porcentajes, sino en contraste con los porcentajes de los japoneses para estas mismas categorías).
            Históricamente Japón ha sido una cultura de honor, orgullo, tradición, respeto, perseverancia, etc. los antiguos samuráis se suicidaban si fallaban en su cometido y era para ellos todo un honor hacerlo. Una cultura fiel a sus convicciones morales más que materiales. Mientras que por otra parte, los americanos siempre han tenido una fuerte influencia religiosa, católica o protestante, ven más importante la obediencia a algún líder que la cualidad de compadecerse de los demás, han sido una cultura por lo general, más estresada, de vidas más rápidas y ajetreadas que las de los japoneses, por ello la perseverancia está peor puntuada que en Japón, quizá un americano si emprende una tarea y falla en el intento, prefiere intentarlo con otra cosa y no perder el tiempo, y esto concuerda perfectamente con los resultados de las tablas anteriores.
            Ya vemos cómo poco a poco va tomando cierta forma el análisis de la estructura de ambos países, nos vamos haciendo una idea de cómo son en general.

Cualidades a alentar en los niños
Total encuestados = 1.087 y 1.244
PAÍSES
Escala de medición
JAPÓN
EE.UU.
Porcentajes sobre el total de entrevistados
Independencia
80’7%
54’1%
Trabajo duro
32’7%
62’0%
Sentido de la responsabilidad
91’4%
72’5%
Imaginación
31’1%
31’9%
Tolerancia y respeto por los demás
75’2%
78’7%
Economizar, ahorrar dinero y cosas
52’7%
30’0%
Determinación y perseverancia
67’8%
40’4%
Creencias religiosas
5’6%
50’8%
Altruismo, no ser egoísta
50’7%
37’8%
Obediencia
5’2%
28’4%

           
  1. Valores personales.

En esta tabla se ha preguntado a los encuestados en qué grado creen que se parecen a una persona ficticia que reúne la cualidad de seguir las tradiciones. De sobra es conocida la tendencia general de los americanos a ideologías más conservadoras, sobre todo en los Estados del sur, que fueron los que protagonizaron la guerra civil contra la unión y a favor de la esclavitud. En esta tabla la diferencia es enorme en las primeras categorías, donde para los americanos es muy importante ser fieles a las tradiciones, mientras que apenas sí lo es para los japoneses, pero esto puede resultar algo confuso dado que los japoneses son una cultura con mucha tradición, muchos modales y maneras de proceder a hacer las cosas del día a día con cierta ritualidad, a la hora de sentarse a la mesa, tomar el té, o escribir con pincel; quizá una explicación posible a esto sea que los japoneses llevan todas estas tradiciones tan arraigadas que lo ven como algo del día a día y no como algo ancestral que hay que seguir ciegamente, y los americanos debido a su pasado bélico a causa de diferencias ideológicas sientan que deben reafirmar sus creencias, sus tradiciones, que las vean de otra manera y lo que ello implica, y que por ello valoren mucho más el ser fieles a las tradiciones.
Es importante para esta persona seguir las tradiciones
Total encuestados = 1.096 y 1.249
PAÍSES
Escala de medición
JAPÓN
EE.UU.
Mucho como yo
1’8%
17’3%
Como yo
7’8%
25’0%
Algo como yo
15’1%
26’4%
Un poco como yo
28’0%
14’2%
No como yo
25’8%
10’4%
Nada como yo
15’5%
4’2%
No sabe/no contesta
5’9%
2’7%

A continuación tenemos la valoración que se tiene de la religión, quizás nos sea más sencillo comprender los altos porcentajes de Estados Unidos en mucha importancia debido a su tradición protestante y católica. Los porcentajes son opuestos con respecto a Japón, que de muy importante a nada importante van en aumento, por lo que deberemos hacer revisión historiográfica acerca de los hábitos religiosos del país oriental.
            Para empezar, la religión en Japón, como ocurre con la de otros países de su círculo geográfico, no responde a un único criterio religioso, es decir, que reúne características de distintas creencias. En este país coexisten múltiples religiones, entre ellas, y en menor medida que las demás, el protestantismo y el catolicismo, pero las más destacadas son el budismo y el sintoísmo, éste último se basa en la adoración a dioses “Kami”, que se basan en fenómenos como la lluvia, el viento… y en conceptos como la misericordia, la fertilidad… o en astros como la luna y el sol. Actualmente la religión en Japón tiene sus manifestaciones más evidentes en eventos tan puntuales como bodas o funerales. Es decir, no tiene un calado tan profundo en la psique social como han tenido en Estados Unidos la ética protestante y las formas católicas. Para los japoneses no existe el bien ni el mal en términos absolutos, las personas son en esencia buenas, y se vuelven malas debido a influencias externas, por lo que no es tanto una cuestión exógena ligada a una divinidad, sino endógena, que tiene más que ver con el comportamiento que uno mismo lleve en su día a día; esto puede explicar las diferencias que vemos en la tabla.




Importancia de la religión en la vida
Total encuestados = 1.096 y 1.249
PAÍSES
Escala de medición
JAPÓN
EE.UU.
Muy importante
5’7%
47’0%
Bastante importante
11’6%
24’1%
Poco importante
31’7%
19’5%
Nada importante
39’7%
8’7%
No sabe/no contesta
11’3%
0’7%

           
4.   Visión política.

Claramente observamos aquí cómo la mayoría de los encuestados se autoposicionan en una postura ideológica central, no demasiado comprometida, pero a medida que nos acercamos a la extrema derecha, hay más personas en estas categorías en Estados Unidos que en Japón.
           
Autoposicionamiento en la escala ideológica
Total encuestados = 1.096 y 1.249
PAÍSES
Escala de medición
JAPÓN
EE.UU.
Izquierda
1’9%
1’7%
2
1’7%
1’5%
3
7’1%
5’7%
4
7’7%
7’7%
5
21’4%
34’0%
6
20’2%
19’2%
7
7’5%
10’7%
8
8’1%
8’3%
9
1’6%
3’5%
Derecha
1’6%
3’5%
No sabe/no contesta
21’3%
4’1%
Media    5’5
Desv. Típica    1’79  

A continuación veremos un mapamundi donde aparecen todos los países coloreados según el nivel de democratización que tienen, pero nosotros sólo nos fijaremos en Estados Unidos y Japón, que son los que nos interesan. Observamos que Estados Unidos se encuentra entre las democracias de nivel alto, es decir, la gente disfruta de un buen nivel de libertades civiles y políticas; por otra parte Japón se encuentra justo por debajo en el ranking, esto significa que aunque existe una democracia allí, los ciudadanos no gozan de los mismos derechos civiles y políticos, en la misma cuantía o grado que los estadounidenses en su país.


            Esta aparente disonancia entre personas que se autoposicionan más a la derecha en la escala ideológica y haya un mayor nivel de democratización del país (en Estados Unidos), y por otra parte, que no haya tantas personas que se sitúen a la derecha y sin embargo el nivel de democratización sea más bajo en Japón, es sencilla de explicar. En Estados Unidos la constitución garantiza una serie de derechos políticos y civiles que sus ciudadanos, estando en plenas facultades de su uso, pueden disfrutar libremente, pueden ejercer el derecho al voto, el derecho a sindicato, a libre expresión, etc. esto es lo que hace que Estados Unidos esté por encima de Japón en el ranking de democracias, por otra parte, los estadounidenses por lo general, y como hemos visto por su tradición y evolución históricas, son más dados a ser más conservadores, de ideas más religiosas, tienen más en cuenta los valores tradicionales como la familia, la superación personal, el trabajo duro, en definitiva, valores conservadores y tradicionales, es por esta otra variable histórica que se explica que haya muchas personas que se sitúen a la derecha y muy a la derecha ideológicamente, y es perfectamente compatible con un alto nivel de democratización.
            Por otra parte, en Japón, aunque no hay grandes diferencias en cuanto al autoposicionamiento ideológico con respecto a Estados Unidos, hay menos personas que se identifican con la derecha, y su nivel de democratización es inferior al norteamericano. Japón es un país de una dura y arraigada tradición feudal, de señoríos, emperadores, amos y señores. Esto no quiere decir que la gente allí viva bajo continua represión, sino que tienen este modo de vida de obediencia ya interiorizado y naturalizado; por eso aunque su gobierno sea democrático, los ciudadanos tienen ciertas restricciones civiles y políticas con respecto a Estados Unidos.
            En la siguiente tabla observamos qué es prioritario para los ciudadanos en su país, casi la mitad en ambos casos han contestado asegurarse un alto nivel de crecimiento económico, aunque luego hay una diferencia notable respecto a la segunda categoría, asegurar que este país tenga una defensa armada fuerte, donde los japoneses sólo alcanzan el 8’4% mientras que los norteamericanos puntúan casi un 30%, y no es de extrañar con la cultura fuertemente nacionalista y militarizada que siempre han tenido; otro dato donde difieren, pero a la contra, es en la siguiente categoría, procurar que las personas tengan mayor participación en cómo se hacen las cosas en sus trabajos y comunidades, donde los japoneses respondieron un 28’6% frente al 17’9% de los estadounidenses, poco más del 10% de diferencia en una categoría que en otras palabras, está midiendo el nivel de democratización que desean los encuestados; y en la última categoría, que tiene menos que ver con política y economía y más con la conciencia y la ética de las personas, al preguntar si darían prioridad a mantener sus campos y ciudades embellecidos, los japoneses han respondido aquí un 12’4% y los norteamericanos tan sólo un 4’1%.




Objetivos del país
Total encuestados = 1.096 y 1.249
PAÍSES
Categorías
JAPÓN
EE.UU.
Un alto nivel de crecimiento económico
46’5%
47’7%
Asegurar una defensa armada fuerte
8’4%
28’5%
Procurar que las personas tengan mayor participación en cómo se hacen las cosas en sus trabajos y comunidades
28’6%
17’9%
Tratar de hacer nuestras ciudades y campos más bellos
12’4%
4’1%
No sabe/no contesta
4’0%
1’9%


  1. Conclusión y comparación finales.

Tras haber examinado detenidamente algunos datos relevantes para una aproximación general sobre las estructuras sociales de Estados Unidos y Japón, podemos ya llevar a cabo la comparación y sacar las conclusiones.
Tenemos dos países con una historia que se remonta hasta unos 500 años en el caso de Estados Unidos y 1.400 años en el caso de Japón. Para empezar, esta es ya una diferencia crucial que puede explicar muchos factores como por ejemplo la antigüedad de ciertas tradiciones y ritos ancestrales, aspectos de la cultura que tienen su origen en los más antiguos hechos de la historiografía del país y que a día de hoy están profundamente interiorizados y naturalizados, así explicamos por ejemplo cómo los japoneses no dan tanta importancia a la religión ni a mantener vivas las tradiciones, porque forma parte de su día a día y no lo ven como algo que hay que reforzar ni reafirmar a toda costa, no lo ven peligrar, como puede ocurrir en el caso de los estadounidenses, quienes a lo largo de su historia han tenido guerras y cruentas batallas por cuestiones ideológicas como la esclavitud o los derechos civiles y políticos de ciertas etnias; o religiosas, uno de los principales hechos por los que los peregrinos migraron a Norteamérica.
Estados Unidos fue creado por pequeñas colonias de peregrinos protestantes procedentes del viejo mundo, de Inglaterra concreta y principalmente. Estas primeras colonias que comenzaron a asentarse por toda la costa este del nuevo continente comenzaron a repartirse y poblarlo rápidamente, así en un corto período de tiempo, en cuestión de pocos siglos, lo que comenzó siendo pequeñas comunidades religiosas, pasó a convertirse en vastas ciudades que a día de hoy han consolidado el motor de la economía mundial y se ha forjado su propia hegemonía política y militar, teniendo aún derecho de veto en la OTAN.
Partiendo de la base de que estamos ante dos potencias mundiales, tanto a nivel económico (producción, exportación e importación) como a nivel infraestructural (grandes ciudades con un avanzado nivel tecnológico), podemos establecer ya según nuestro análisis, ciertas diferencias cruciales a nivel estructural, podemos clasificarlas de la siguiente manera:
-Economía y tecnología: Tanto Japón como Estados Unidos se rigen por las leyes del sistema capitalista y ambos forman parte del G8, un grupo formado por los 8 países con más peso a escala mundial en cuanto a economía, poder político y fuerza militar. La principal fuente de ingresos proviene en ambos casos de los sectores secundario y terciario, y en menor medida de la agricultura, la ganadería y la pesca. Japón tiene una tradición campesina mucho más antigua que Estados Unidos, puesto que este último es un país mucho más joven y por lo tanto, su etapa agrícola no duró tanto como en el caso de Japón; aunque un dato significativo es que ambos países sufrieron un cambio tecnológico muy rápido, cuando se descubrió Japón, se occidentalizó muy rápidamente, y con la Revolución Industrial, Estados Unidos se catapultó hacia la cima de la economía y la técnica mundiales. Pero no debemos olvidar que a día de hoy Japón es uno de los principales productores de tecnología de última generación, así como de ingeniería y arquitectura vanguardista.
Por lo tanto, en cuestión económica y tecnológica, ambos países están muy igualados, aunque hayan alcanzado su posición de maneras sustancialmente diferentes.
Podemos decir pues, que existe un avanzado nivel de bienestar en cuanto a infraestructuras y desarrollo económico. Por otra parte también sería interesante estudiar a fondo la movilidad social en estos países, para ver si ésta va acorde con el avanzado desarrollo de sus economías de mercado, o por otra parte ha favorecido la aparición y estabilidad de ciertas clases sociales muy afianzadas en su estatus.
-Política y sociedad: En cuanto a la visión de los ciudadanos sobre la política y la sociedad para con el país, los estadounidenses tienen una percepción ligeramente más conservadora y valoran más el tener a líderes fuertes, un gran ejército y en definitiva, un gobierno que se ocupe de que todos disfruten de paz y libertad, que el hecho de democratizar ciertos aspectos de la vida como el trabajo y las decisiones que se toman en el gobierno; esto no es de extrañar si tenemos en cuenta su tradición liberal, que cuadra perfectamente con su sistema económico, el capitalista.
En Japón por el contrario, aunque no muy distintamente, las personas se perciben a sí mismas, en proporción, un poco menos de derechas que los estadounidenses, y dan más importancia a la toma de decisiones colectivas y el tener voz y voto como ciudadanos que forman parte de una democracia.
En esencia, los estadounidenses delegan las cuestiones políticas en el gobierno, “él ya sabrá lo que ha de hacer”, mientras no sucede exactamente así en Japón. Pero un dato curioso es que según el ranking de democracias mundiales, Japón está por debajo de Estados Unidos, aunque como ya hemos explicado anteriormente, esto se refiera a la extensión de ciertos derechos políticos y/o civiles; aparte de esto, ambos países tienen sistemas democráticos en el que hay elecciones libres y los ciudadanos eligen a sus representantes, los matices de cómo llevan a cabo sus derechos políticos albergan las diferencias que sitúan a Japón por debajo de Estados Unidos en cuanto a democratización.
Podemos concluir pues que ambos son países democráticos y en los que se valora la libertad, mientras que en Estados Unidos se goza de gran libertad, y en Japón, aparentemente no tanta, los americanos prefieren un gobierno que intervenga lo menos posible, mientras esto estaría por ver en el caso de Japón.
-Valores, ética y civismo: Esta cuestión me parece la más curiosa, pues dejando a un lado los aspectos externos de las personas, nos centramos en sus aspectos internos, tales como los valores, la percepción de la justicia, la sociedad, etc. Ambas culturas tienen en muy alta estima el valor del civismo, pero parece ser que es en Japón donde esto se aprecia mejor, pues según el resultado de una de las tablas, los japoneses valoran mucho más que los estadounidenses el mantener sus ciudades y campos embellecidos, esto no es de extrañar en la cultura que creó el exquisito arte de los bonsáis, los jardines zen, su delicada escritura a pincel o su peculiar arquitectura tradicional; aspectos que denotan concentración, perseverancia, actitud sosegada y espíritu de comunidad y un profundo respeto por la naturaleza.
Los americanos por su parte son más hechos a vivir al límite del día a día, son tiburones de Wall Street, empresarios de relevancia internacional y que incluso forman lobbies que interceden en cuestiones políticas, lo cual es algo muy serio; estamos ante una nación ajetreada, no hay más que ver algo tan simple como el hecho de cómo caminan los estadounidenses por la calle y cómo lo hacen los japoneses, por un lado tenemos ciudades muy ruidosas, donde todo el mundo va corriendo, estresado y pensando en sí mismos; por otra, tenemos a los japoneses, que antes que en sí mismos piensan en el respeto a los demás (hay excepciones claro está, pero estamos hablando en términos generales), estamos ante una cultura con un nivel de civismo muy avanzado, como ocurre por ejemplo con Bélgica o Alemania, donde la educación, los modales y el respeto por lo público, aventajan en mucho a los de países como España o Portugal.
Por tanto hemos establecido ya la primera gran diferencia crucial, en cuanto al comportamiento y pensamiento de los ciudadanos, por un lado tenemos la velocidad a la que viven los americanos y el estrés al que están sometidos; y por otro, el sosiego y la delicadeza del proceder nipón.
-Familia, tradiciones y sentimientos: De nuevo tenemos aquí diferencias sustanciales entre ambos, por un lado Estados Unidos piensa que es muy importante mantenerse fiel a las tradiciones y los valores de antaño, prefieren inculcar en sus hijos ideas como la religiosidad, el trabajo duro o la autodeterminación; mientras que los japoneses hacen más hincapié en la tolerancia y el respeto a los demás, el ahorro y la austeridad. Como ya he comentado anteriormente, en cuestión de tradiciones, los americanos están mucho más apegados a éstas que los japoneses, y es probable que se deba a factores como los ya mencionados, antigüedad de ambas culturas, naturalización de las tradiciones (en el caso de Japón), y puesta en jaque de los valores tradicionales mediante múltiples conflictos (en Estados Unidos). A pesar de que en Japón existe gran diversidad de confesiones religiosas, la religión en sí no ocupa un lugar preeminente en la vida de los japoneses, por el contrario que ocurre con los americanos, quien debido a sus fuertes influencias protestantes y católicas, la religión está muy presente en sus vidas cotidianas, y esto podemos verlo con acontecimientos y anécdotas que salen en las noticias de la tele, el periódico o internet. La religión ha llegado a eclipsar partes importantes de la política y la educación en Estados Unidos, de hecho, es uno de los países más religiosos del mundo, por tanto, la práctica económica está ligada a estos valores (los protestantes), el discurso político está plagado de sentimentalismo religioso y su cosmovisión, está en definitiva, muy sesgada.
¿Podríamos decir entonces que estamos ante un país muy emotivo, como Estados Unidos? ¿Y que por el contrario la cultura oriental japonesa al no verse tan imbuida de religiosidad es más fría y calculadora (no en el mal sentido) y por lo tanto menos emotiva? Pues podrían ser explicaciones de estas diferencias que sin duda, existen entre ambos.

En definitiva, tenemos a un país donde la gente vive más al día, más rápidamente, toma decisiones prácticas y si no funciona, emprenden otra tarea, el sentimiento allí es el del ganador, la meritocracia es el sistema que funciona y la competitividad se ve como normal, además, son personas muy ancladas a su historia y su pasado, muy comprometidas con los valores tradicionales y en general, con la religión.
      Por otro lado, tenemos a Japón, un país más calmo, más sosegado, sito al mismo nivel tecnológico y de telecomunicaciones que Estados Unidos y el resto de países del G20, pero con un sentido del compromiso colectivo y sentido cívico por encima del estadounidense. Tenemos una cultura ancestral que no mide sus actos por unos acervos religiosos tan presentes como los del catolicismo en Estados Unidos por ejemplo, una cultura que tiene muy en alta estima el valor del esfuerzo de procurarse un futuro de la mejor manera posible, una cultura perspicaz y perseverante, que prefiere asegurarse una vida buena aunque austera, que no tan materialista como la de los americanos.


  1. Bibliografía.


http://www.wvsevsdb.com Encuesta mundial de valores

http://www.democracyranking.org/ Ranking de democratización del mundo


http://www.indexmundi.com/es/ Index Mundi (página de encuestas y datos sobre los países)

1 comentario:

  1. tenia que hacer un trabajo relacionado con el tema y tus aportaciones me han servido muchísimo, muchas gracias!!!! :D

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